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25.6.08

Las gacetillas y las noticias

El año pasado apareció en algunas portales de tecnología una noticia a la que no se prestó demasiada atención: el editor jefe de Wired, Chris Anderson, anunció que no quería recibir más gacetillas de prensa, en tanto a él no le servían para su función. En todo caso, decía Anderson, ese tipo de cosas debería llegarle a los jefes de sección. Anderson, incluso, llegó a publicar en su blog una larga lista de direcciones de correo electrónico que había bloqueado (y que pueden ver aquí). Incluye una buena cantidad de ejecutivos de cuentas de las agencias de PR más conocidas del mercado.

La función de una agencia es lograr cooptar nuestra agenda, o la del medio. Para ello, debe seguir ua regla básica: debe ofrecer algo que pueda ser considerado atractivo. Una noticia, para ser simples. Y debe ayudar al periodista a conseguir la información. Puede enviarle una gacetilla para que éste se interese, y a posteriori ofrecer ampliar la información, obtener una entrevista o conseguir algún material extra (documentos, fotos, etc).

En el caso de Anderson, opta por bloquear a las agencias por una razón sencilla: lo que ellas envían no le sirve para su tarea. Y aquí viene una buena pregunta: ¿cuántas de las gacetillas que recibimos realmente se pueden transformar en una noticia? No es nada raro, como ya se ha comentado en este blog, recibir textos con traducciones literales del inglés, o con novedades de países lejanos, y todo tipo de materiales que difícilmente nos interesen.

Cualquier periodista recibe docenas de gacetillas por día. Y se interesa en muy pocas. La mayor parte de ellas no contiene ninguna novedad atractiva, y no podrían cooptar nuestra agenda de ninguna manera -salvo que la empresa gacetilleada tenga publicidad en el medio, aunque esa es una pésima deformación del estado de cosas en los medios locales.

La solución de Anderson es un poco extrema. Pero puede analizarse desde un punto bastante evidente: ¿vale la pena seguir siendo bombardeado por material que no tiene mayores posibilidades de publicarse, o constituirse en una novedad atractiva para los lectores? No es ésta una pregunta que busque atacar a quienes se dedican a trabajar desde las agencias de relaciones públicas; más bien, es un intento de comenzar a explorar las relaciones entre noticia y gacetilla. Se han marcado ya en este blog muchas falencias de este tipo de herramienta de comunicación. Pero si la mayor parte de ellas ni siquiera se puede constituir, desde el vamos, en material interesante, estamos frente a un problema bastante importante para el mercado.

Y este tema, claro, no sólo involucra a las consultoras. Es más bien una cuestión de la relación entre periodismo y relaciones públicas. Al fin y al cabo, si no hay muchas gacetillas que sean atractivas, ¿por qué muchos medios las publican? Si hay tantos eventos donde no se anuncia nada, ¿por qué muchos periodistas las cubren? Conversar sobre el estado de las cosas es en buena medida discutir la actual configuración de la relación entre agencias y medios, pero también el estado del periodismo especializado.